Mujeres Inmigrantes: Las que nadie recuerda ni elogia!

Sep 7, 2010 by

Por: Jose “Phepe” Giraldo Abarca.

El tiempo, inexorable en su caminar, nos sitúa en el siglo XXI y este es el turno de otras mujeres. Las que son mayoría. Las que nadie recuerda ni elogia. Las que viven en el anonimato. Ellas que solo saben de luchas y trabajo. Las que lo entregan todo y son retribuidas con tan poco. Las que se sobreponen a la adversidad en condiciones precarias de mudanza ¡LAS MUJERES  INMIGRANTES¡ En los últimos años se ha producido una demanda de mano de obra femenina y barata suministrada por el desplazamiento de  mujeres que son las que cubren los servicios personales de atención de ancianos y niños y del servicio doméstico (llámese labores de limpieza, cocina y de atención al público).  A ello, agréguese la doble labor que sin mayor descanso y en paralelo deben de realizar: La productiva (el part time, el full time y el overtime) y la reproductiva (esposa y madre,).

El actual proceso de liberalización económica y flexibilidad laboral que caracteriza el fenómeno de la globalización tiene un impacto en la vida de las mujeres, sobre todo de las más pobres, incentivándolas a migrar en busca de fuentes de empleo que no encuentran en sus países de origen. Por consiguiente, la globalización de la economía no solo implica el flujo de capitales y productos sino también la creciente movilidad de trabajadoras que buscan empleo y mejores condiciones de vida.  En este contexto, la región de América Latina y El Caribe ha enfrentado en las últimas décadas, la migración  de un gran número de su población hacia los países con mayor desarrollo económico, principalmente EE.UU. y Europa (por citar España, Italia)  La migración de mujeres Latinas y Caribeñas son un tema de estudio emergente, complejo y heterogéneo que la distingue de la migración masculina.

Entre estas, su segregación ocupacional en empleos precarios de baja remuneración y alto riesgo de explotación, como lo son la prostitución  y la explotación del servicio domestico así como su mayor exposición y vulnerabilidad durante el proceso de mudanza (cruce de fronteras), particularmente si se trata de tráfico de personas. La vital importancia y los desafíos políticos que resultan de los procesos migratorios para los países de destino y de origen, junto a su creciente feminización, hacen imprescindible un análisis de Género: así como su consideración en las políticas migratorias del país emisor como del receptor. La información estadística disponible, muestra para sorpresa de muchos, que las mujeres  constituyen  casi la mitad de los emigrantes en el mundo. Representan la mayoría de la migración interna en los países latinoamericanos y caribeños y predominan en muchos de los flujos intrarregionales. La migración de las mujeres deja huellas en las sociedades de origen, en sus familias y sus hijos, así como en las relaciones de género y en ellas mismas quienes en ocasiones alcanzan sus objetivos y otras veces experimentan situaciones de abuso o de explotación que violan sus más elementales derechos. Mientras algunos estudios sostienen que el proceso migratorio abre nuevos espacios a la mujer que les permiten renegociar su papel de género dentro de la familia y la sociedad, otros evidencian que la vida en otro país  puede significar pérdidas y cargas adicionales que afectan sus capacidades y opciones. Además, puede ocasionar un aumento de las demandas por parte de las familias en el lugar de origen, debido a las altas expectativas que genera la mudanza, así como el inicio de nuevos vínculos de dependencia (Llámese nuevas parejas) y al abuso dentro de las relaciones de trabajo  en el país de anclaje. A la luz de estos hechos, se percibe con claridad, que sobre políticas migratorias, estas se basan en un concepto androcéntrico que visualiza al hombre como el emigrante activo y a la mujer como dependiente de éste. Es oportuno precisar que gran parte de la bibliografía leída sobre este Género, excluyó al grupo de mujeres refugiadas y desplazadas por motivos políticos, reconociendo que estas conforman un porcentaje muy importante de la migración internacional femenina.

El objetivo al tratar este tema, es el de despertar conciencias y con ello, fomentar la implementación de medidas a favor de la equidad del género en las políticas laborales en el contexto de las políticas económicas, además de fortalecer la capacidad de diálogo, negociación y concertación entre las instituciones involucradas para el eficaz avance de la mujer y su inserto en la sociedad laboral. Existe preocupación por las políticas migratorias. Confiemos en que la madurez obligue a que el Congreso de los EE.UU. reflexione a la altura de sus responsabilidades y de sus conocimientos y evaluando con equidad a las sociedades involucradas; sancione las leyes que regulen la permanencia legal de los millones de inmigrantes, quienes con el aporte de sus impuestos y fuerza laboral, contribuyen al engrandecimiento y desarrollo del país que los alberga.  En este país de tan variada etnia, la migración femenina obedece a los más diversos motivos. Unas vienen equipadas con valija llena de títulos y con maestrías inclusive, a competir en el difícil mercado anglosajón y saben de triunfos y adversidades y otras que son la mayoría, a sobrevivir, por el sustento del cada día y la obligada remesa. De un modo u otro, no importa ¡el cómo!  Todas lo hacen por una necesidad de demostrarse a sí mismas que son capaces de surgir y de obtener triunfos no importando su condición, ni de qué país procedan ni el estrato socio/económico a que pertenezcan, la religión que profesen o la raza de origen. Nada de lo anterior importa; son mujeres inmigrantes.”Las que nadie recuerda ni elogia” Todo este alboroto para hallarle un punto de partida a ese monumento de ser humano llamado ¡Mujer!

Publicado: Stamford/CT. Febrero 2006.

www.josefgiraldo.com

e/mail;jfgiraldo@pacc-stamfordct.org

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